Aquí podréis asistir al diario de nuestras salidas fotográficas. Y como un diario se escribe. Generalmente versan sobre naturaleza, pues es nuestra mayor pasión. Flora y fauna, en la medida que nos permitan sus integrantes fotografiarlas serán incluidas para acompañar al texto. Tampoco desdeñamos monumentos, u otras posibilidades fotográficas con las que podamos encontrarnos. Esperamos que sea de vuestro agrado.

Pinchando en las imágenes se pueden ver más grandes.

lunes, 24 de mayo de 2010

Más pícidos.

Este sábado volvimos al pico mediano, ya se podía intentar, así que al ver lo confiados que estaban, les hicimos unas series. No es el enclave y la orientación de nuestros sueños, pero es lo que hay, y la especie es la que es...
Encima del hide, sentimos una pareja de águila culebrera en parada nupcial, no paraban de reclamar sobre nosotros.

 

Pico mediano. y siguientes.




Después fuimos al cercano de trepador azul, no es un pícido, pero casi. No vemos mucha actividad, así que antes de ponernos, desde una buena distancia le observamos. A los 20 minutos vemos que sale uno del nido y al rato vuelve a entrar. Así que nos instalamos, y enseguida sale de nuevo, y al rato viene con cebo pequeño, y se queda a incubar, al rato sale y lo mismo, y así toda la tarde. Pero es la hembra, y no aparece en ningún momento el macho, conclusión: el macho ha desaparecido, sabemos que estas cosas pasan, (en la zona hay gavilán, alcotán...) pero siempre te dan mucha tristeza. Le damos poco futuro, pues la hembra tiene que alimentarse, incubar, y cebar, pero quien sabe...

 
Trepador azul, hembra. Y siguientes.

 

 

De allí, nos vamos para la zona de La Ribera a ver como les va a los abejarucos y dormimos allí. Ya el domingo vemos que aún están escavando los nidos, y aunque aceptan como posadero los palos que les pusimos no nos ponemos para que no se molesten. Observamos por la zona alcaudón meridional, y torcecuello, entre otras cosas más comunes.

                            
Esta del año pasado en la zona sirva para ilustrar.

De allí vamos para la Babia y vemos poco que reseñar, eso sí, los prados están rebosantes de colorido floral.
   
                           
Zona de San Emiliano, al fondo las Ubiñas.
                           


jueves, 20 de mayo de 2010

Pito negro, Dryocopus martius.

Pues como os decía ayer, hoy me iba para el nido de pito negro de Degaña, gentilmente me facilitó el emplazamiento el amigo Jesús   y estas fotos van dedicadas a él, como no podía ser de otra manera. La Colasina trabaja de tarde y no llega hasta las 9, supongo que cuándo las vea se comerá las uñas :-).

Esta especie es la que a finales de los años 70 nos abrió los ojos a la ornitología. En nuestra primera visita al entonces Coto de Caza de Reres, le vimos volar y posarse en un haya no muy lejos, quedamos tan sorprendidos al ver un "pájaro" como ese, que el lunes nada más salir de trabajar me fui a una librería a ver si había algún libro de pájaros, y me hice con la primera guía de aves, y hasta hoy, ¡que lejos quedaba Internet!.

Pocos años después 82 a 84 estuvimos haciendo seguimiento a varios nidos, a los que también anillábamos los pollos, y sacamos datos muy interesantes para la época. Hacía ya muchos años que no les fotografiaba, y tenía ya ganas con lo digital, que no cabe duda que es una maravilla, lo de las diapos era otro mundo en todos los aspectos. Sin ir más lejos no vería el resultado hasta dentro de una semana...

Bueno ya os habré aburrido bastante, a ver si os gustan las fotos.

Hembra.

Macho, esperando para el relevo.

relevo en la incubación.

Macho.

De allí vine por la Babia leonesa a mirar zonas conocidas de otros años. En general está muy atrasado, lo que no es extraño, pues la semana pasada todavía nevó en la zona. Pero ya se oía la codorniz, y las tarabillas norteñas y los escribanos hortelanos ya se preparaban para la cría. Me extrañó no ver aún ningún alcaudón dorsirrojo.
 
Tarabilla norteña, macho.

Escribano hortelano, macho.

Este ratonero se quedó absorto mirándome un rato.

Como nota desagradable, el ver una abubilla atropellada en el Km 20 de la carretera de Teverga a Trubia, en Asturias es escasa la abubilla, así que es de lamentar que uno de los pocos ejemplares que se acercaron a nuestra tierra haya tenido este final.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Limícolas.

Hoy tenía planes para irme el día a Degaña, pero los tuve que posponer para mañana. Ayer la Colasina (tiene mono de lo poco que llevamos fotografiado por la mala primavera que vino por estos lares) en vista de que la marea alta cae temprano, y el paso prenupcial de limícolas ya está tocando a su fin, le apetecía ir a la desembocadura del Piles, en la playa de San Lorenzo a probar suerte. Así que a las 8 con el cielo despejado ya estábamos al tajo.
Estos días pasados se venían viendo chorlitos grises y correlimos gordos, pero hoy ya no estaban. Aunque no había mucho, lo que estaba nos hizo pasar un buen rato, tanto por dar gusto al dedo, como por lo que disfrutamos de estar tan cerca (algunos entre 1 y 5 metros) de estos preciosos bichos sin que mostrasen el menor atisbo de incomodo, como queda reflejado en las fotos que pasamos a mostrar a continuación.  Claro que acercarse tanto requiere paciencia, y el posterior dolor corporal, las costillas y las piernas aún dolerán unas cuantas horas, pero sin duda que valió la pena.

Aguja colipinta y zarapito trinador.

Garcetas comunes con disputas.

Garceta común con captura.

Garceta común en vuelo.

Correlimos común, la foto está picada de lo cerca que estaba (1,5 mts) y aunque el trípode estaba al mínimo de altura aún quedaba picada. Con un 70-200 a 185mm.

Correlimos común.

Aguja colipinta.

Correlimos tridáctilo, chorlitejo grande y correlimos común.

Chorlitejo grande.

Correlimos tridáctilo.

Correlimos común.

Este grupín estuvo dormitando casi media hora con nosotros a escasos 5 mts. Correlimos comunes y tridáctilos, con vuelvepiedras.

Correlimos común.

otra del grupo.

Ante tanta tranquilidad pude poner el angular, en 35mm.

Claro que tanto tiempo en este estado, me ha dejado las costillas y las piernas, por no hablar del cuello...


lunes, 17 de mayo de 2010

Más de 30 años.

El título de esta entrada se refiere al tiempo que hacía que no veíamos nevar (tanto) a estas alturas de mayo. Este invierno fue de época, pero la primavera, no le va a la zaga, pues es la tónica desde hace 15 días, justo al día siguiente de la anterior entrada, el tiempo cambió.


El sábado nos acercamos a León a investigar una zona, para a la tarde regresar por el puerto de Tarna para Redes. En Tarna nevaba como si de febrero se tratase, cuajando ya en la carretera, con todos los montes y praderías con un buen manto blanco.

Ya en El Ribón, aunque no nevaba tanto, y ni siquiera cuajaba, el frío era invernal, con una niebla muy espesa que sólo a ratos se aclaraba un poco. Lo primero que vemos es que las hojas que despuntaban hace 15 días quedaron "quemadas" por el frío y la nieve.

Aunque las hayas parece que siguen tratando de que la foliación sea un hecho irreversible, y ya se ve el gran manto verde del bosque, que en estas fechas tendrían que estar totalmente desplegadas.

Está todo sembrado de euphorbia hyberna, con algunos copos de nieve congelados.

Sin embargo ayer, por fin, se abrieron claros, y nos permitió ver que los montes de enfrente tienen una buena capa.

Como el día invita a pasear, lo hacemos como tantas veces por el Coto Abellar, y llevamos una grata alegría, ¡vemos 3 rebecos!, esto que puede parecer una tontería, no lo es en absoluto.

Rebecos.

El ahora P.N. de Redes (antes denominado Coto Nacional de Caza de Reres) mantenía una población de unos 6000 rebecos hasta finales de los 90. Un brote de sarna, diezmó más del 90% de la población, y era casi imposible ver algún ejem, en esta zona durante los últimos años. Antes de la sarna, era muy frecuente ver por el Coto pequeños rebaños (de 30 ó 40 individuos) durante el invierno y la primavera, incluso hay una "paridera" en la parte E del coto, muy cerca de la cabaña, donde era frecuente ver a las hembras con las crías recién nacidas en mayo. Aunque la recuperación de la población está claro que va a llevar años, es una puerta a la esperanza verlos de nuevo por esta zona.

Por la tarde seguimos de nuevo las evoluciones de la pareja de amigos que vienen a comer lo que les ofrecemos, además  ya aceptan también la comida del nuevo comedero artesanal que les pusimos hace 15 días con frutos secos. 
Carbonero garrapinos.


garrapinos en nuevo comedero.

Este tronco de haya tenía este musgo, tiene una forma como se puede ver muy curiosa, y era la única mancha de musgo existente en todo el árbol.


domingo, 2 de mayo de 2010

Fin de semana Primaveral.

Sí, este fin de semana fue de lo más primaveral. No por el placentero tiempo que suele definir esta frase, si no, por lo "habitual" que puede ser en Asturias, y en primavera (al menos en la montaña) que las nieblas no te dejen ver el bosque, y el "orbayu" (llovizna) te cale hasta los huesos. En cualquier caso, las hojas de las hayas ya despuntan, y suponemos que el urogallo, ¡si aún queda alguno!, estará lanzando al viento del amanecer su canto, tantas veces escuchado por nosotros. La emoción que te embarga escucharlos en el silencio de la noche, mientras te vas acercando, es algo que no se puede explicar con palabras, hay que vivirlo. Quién sabe si volveremos algún día a sentir esa emoción, pues esta especie tiene los días contados.

El sábado al menos hubo momentos en que la niebla se disipó lo suficiente para dejarnos ver un pito negro que nos alegró un buen rato, al estar por la zona de la cabaña reclamando y volando de un lado a otro en el bosque de hayas. También acudían a menudo una pareja de carbonero garrapinos, que entran a comer de una red que les colocamos con comida, y como cada vez que se acercaban reclamaban, sabíamos desde la cabaña en todo momento de su venida, y en una de las pocas veces que no orbayaba les pudimos hacer unas fotos, desde muy cerca, y sin siquiera taparnos, pues no sé si nos conocen, o es que saben que les pusimos allí nosotros la comida, y se dejaban fotografiar para agradecerlo :-).

Hoy por el contrario, la niebla era más espesa aún, y no dio tregua el orbayu, así que no se pudo hacer nada más que respirar hondo, para aprovisionar los pulmones del aire sin humos de la montaña.


Carbonero garrapinos.


El fresno que tenemos frente a la cabaña ya tiene las yemas apuntando.

Urogallo macho cantábrico. (original diapositiva)

Pito negro macho, asomado en el nido. (original diapositiva)