Como daban malo para Asturias, salimos temprano para Zamora a buscar el sol. Desde casa hasta cruzar el Huerna está nublado y amenazante. En la autovía minera vemos tres corzos en la vaguada donde vimos otras veces jabalíes. Un poco después vemos una corza pegada al arcén de la autovía, pero por detrás del parabobos.
Como tantas otras veces en casos parecidos, nada más cruzar el Negrón a la Babia va despejando y en Barrios de Luna ya luce el sol. Salimos por la Magdalena, y tras comprar la buena empanada, y el buen pan de la panadería de Lucio, continuamos por La Ribera hasta La Bañeza. En Jiménez de Jamuz paramos en el pequeño parque junto al río hasta la hora de comer. Después de comer seguimos hasta la Sierra de la Culebra.
Pasamos el resto de la tarde por las pistas más accesibles para la furgo, sobre todo en busca de venados, pues hay una población muy buena, y también, porque no decirlo, intentar ver algún lobo, pues no en vano estas sierras albergan la mayor población ibérica del cánido. Si que vemos algún venado, un zorro pegado a la pista, y bastantes excrementos del gran cánido, (más de una docena) todos con cantidad de pelo aparentemente de venado o corzo.
Al oscurecer volvemos por nuestros pasos para quedar a dormir en el tranquilo aparcamiento de otras veces, en Pumarejo de Tera. Estamos un rato intentando ver las dracrónidas, pero el aparcamiento está muy iluminado, y apenas deja ver la bóveda celesta oscura, por lo que desistimos.
Lobo ibérico. Evidentemente no es de allí, es de Lobopark
Del mismo lugar.
Ciervo, hembra.
Cievo, macho.
Zorro. Estuvo un buen rato debajo, echado, sentado y luego se fue a su bola.
Ahora sentado.
Al atardecer la luna despuntaba sobre los riscos de la sierra.
Domingo 09.10.Esta noche la temperatura mínima dentro del camper bajó hasta los 7º, lo que nos recuerda, que a pesar del buen tiempo diurno, la noche en Zamora es más normal para la época en que estamos.
Desayunamos bien caliente allí mismo, pues está aún muy baja la temperatura, para salir a continuación de regreso. En San Pedro de la Viña hay en los tendidos eléctricos un montón de ratoneros, milanos reales, y cernícalos vulgares, que por turnos no paran de prospectar los campos de secano de la zona, a veces perseguidos por las cornejas.
Al llegar a Castrocalbón decidimos hacer una ruta alternativa y desconocida, hacia Pobladura de Yuso, donde vemos una retrasada golondrina común en un alambre. También vemos bastantes bandos de fringílidos, compuestos de pardillos y verdecillos fundamentalmente. De Pobladura seguimos hacia Astorga por otra zona nueva. Poco antes de Quintanilla de Flores vemos un precioso halcón peregrino posado en una soleada roca, y luego pasada Astorga, en Villamegil, un ratonero común fase clara muy "tranquilo" posado en unos cables junto a la carretera, al parar en el arcén, se iba unos mts más allá, se quedaba un rato y se volvía a ir un poco más. Le dejamos tan tranquilo después de hacerle unas fotos en sus querenciosos cables.
En Sueros de Cepeda volvemos a desviarnos a zonas desconocidas; Donillas, Villameca, Culebros, y por Barrios de Nistoso hasta Vega de Ponjos, para llegar de nuevo a la ya conocida Valdesmario. Esta nueva zona recorrida tiene unos biotopos muy buenos para aguiluchos, perdices, currucas y hasta para pechiazul, (vimos escribanos cerillos y montesinos) a ver si la próxima primavera nos acordamos. A pesar de lo que decíamos en la anterior entrada, hacer planes no cuesta nada...
Curso del río Eria cerca de Torneros.
Milano real acosado por corneja. San Pedro de la Viña.
Rotonero común. Villamegil.
Rotonero común. Villamegil.
Rotonero común. Villamegil.
Llegados a la Magdalena volvemos por los Barrios de Luna, y paramos un rato a deleitarnos de la cálida temperatura, mientras tomamos un café junto al embalse, que por cierto ya con muy poca agua.
Más tarde regresamos para casa, y aunque con pocas fotos, si con la satisfacción de encontrarnos bien con nosotros mismos.
Es todo por hoy.



























