Aquí podréis asistir al diario de nuestras salidas fotográficas. Y como un diario se escribe. Generalmente versan sobre naturaleza, pues es nuestra mayor pasión. Flora y fauna, en la medida que nos permitan sus integrantes fotografiarlas serán incluidas para acompañar al texto. Tampoco desdeñamos monumentos, u otras posibilidades fotográficas con las que podamos encontrarnos. Esperamos que sea de vuestro agrado.

Pinchando en las imágenes se pueden ver más grandes.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Redes, ¡Como no!.

06.10. sábado.
Después de pasar el último fin de semana de septiembre en dique seco por un problema físico, volvemos con ánimos renovados a Redes.
Llegamos con el cielo cubierto, pero con un calor más de verano que de otoño. Ni que decir tiene que la seca va en aumento, y todo está como no recordamos en los más de 30 años que visitamos la zona. Nada más llegar se presentan a saludarnos los paxiarinos, que esperan por la zona a que coloquemos la comida. Nos acompañan a ratos el resto del día como es costumbre ya. Movemos el comedero para buscar un fondo natural, nos queda pegado a la mesa donde comemos, pero eso no es óbice para que ellos vengan y les tengamos comiendo a menos de un metro de nosotros. Estamos seguros que si ponemos comida encima de la mesa la cogerían como un comensal más. 
Después de comer se pone Colasina  a hacerles fotos; mientras Wili hace algunos arreglos necesarios en la cabaña.

Trepador azul.

Trepador azul

Trepador azul.

Carbonero garrapinos.

Carbonero garrapinos.

Herrerillo común.

Arrendajo, lejano, pero estuvo tanto tiempo allí que al final lo inmortalizó.

Crocus. Hay un corro que año tras años aumenta de número junto a la cabaña. todos los años florecen en el mismo sitio. La mitad de ellos estaban pisados, quizás por el zorro.

A media tarde caen algunas gotas, pero que ni llegan a mojar el suelo. Un par de horas antes del ocaso vamos con el telescopio al "mirador" desde donde se ven los venados berrando.  Llevamos paraguas, pues caen algunas gotas. Los venados ya casi no berran, y aunque vemos un par de ellos están remolones. Se pone a llover algo más fuerte, y regresamos. 

07.10. domingo.
Esta noche no notamos la presencia de los lirones. Sentimos llover fuerte en la lucera, pero al levantarnos vemos que el suelo ni lo notó. Para colmo ya está casi despejado, y el resto del día se disipan las pocas nubes que había al alba. Después de desayunar vamos por el Coto a pasear. Subimos a un pequeño pico que tiene unas buenas vistas, y luego tomamos la mala decisión de bajar por el bosque. Nos cuesta mucho bajar por lo empinado, enmarañado y el mal estado del terreno, con muchos piornos y ramas tiradas por todos lados, parece una jungla. Menos mal que está muy seco que si llega a estar como sería habitual en estas fechas bajaríamos rodando, aun así, algún que otro resbalón hubo. Hacía tiempo que no corríamos una aventura parecida, para colmo, con lo reciente que estaba lo del Wili nos pareció una temeridad, pero al final no hubo nada que lamentar, y el resultado final sólo fueron unas agujetas en los muslos. En las praderías vemos muchos zorzales charlos, pinzones, y por las alturas algún buitre volando alto. 
El calor agobiante y excesivo para octubre. Así es que la otoñada ya está comenzando a un ritmo frenético, lo que no debería ser tan evidente hasta noviembre. 
Pasamos el resto del día con nuestros amigos los pájaros. Que mejor día mundial de las aves que tenerlas, y silvestres, tan cerca de uno, y encima posando cuales modelos de pasarela. Solo que tanto las modelos como los atuendos superan con creces a las de Milán o Cibeles.  A menudo se asomaba un topillo por alguna de las salidas de los túneles escavados por ellos, era visto y no visto, así es que casi no daba tiempo ni a enfocarlos.


Trepador azul. El crocus es uno de los que estaban pisados, no es natural el sitio pero nos parecía que embellecía la foto.

Trepador azul.

Trepador azul.

Carbonero garrapinos.

Topillo.

Hayas.

Hayas.

Comienza la otoñada.

Comienza la otoñada

Dónde está el verdor de siempre...

Con este panorama, y con la esperanza de que pronto esté todo bien mojado para que el verdor natural de estas montañas retorne nos vamos de nuevo para la urbe...